domingo, 5 de junio de 2011

El Renacimiento (5).

3.2.Venecia en el cinquecento: arquitectura.

     El centro de la vida política y el arte se encuentran ahora en Roma, ciudad que debe a los Papas el esplendor y la riqueza. Florencia pierde primacía y Venecia se convierte en un importante núcleo artístico. En este siglo se pasa de un equilibrio y un sentimiento de medida, al desequilibrio y dinamismo del Manierismo.

La cúpula es uno de los principales problemas de la arquitectura renacentista. Hasta el momento se usaban los cruces de bóvedas de aristas (bóveda de crucería) para conseguir un efecto similar a una bóveda, pero ahora se estudiará el Panteón de Agripa en Roma para conocer las soluciones romanas al problema del abovedado. 

Donato Bramante (1444-1514), le domina la simplicidad arquitectónica de Alberti cuando llega a Roma. De su arquitectura desaparece la decoración. Concibe la arquitectura como un contraste entre vacíos y llenos. En el Tenplete de San Pedro in Montorio en Roma, recoge el plan circular de los templos romanos, pero coronándolo por una cúpula.


Miguel Angel, construyó una cúpula grandiosa de 42 metros de ancha en San Pedro de Roma, de la que se ha dicho que M.A. se comporta como escultor aún en las obras pictóricas y arquitectónicas. La cúpula la acabaron discípulos suyos (G. della Porta y Fontana).

Andrea Paladio (1508-1580) es el más sobresaliente representante del clasicismo romano. La mayor parte de sus obras se edifican en Vincenza y son fundamentalmente palacios, en los que el valor de la columna exenta es relevante. De los palacios el más célebre el la Rotonda de Vicenza, que consiste en un cubo cubierto por una cúpula con pórticos en los cuatro frentes con escalinatas. Su arquitectura se rige por la simetría incluso en los interiores. Ennobleció la vivienda señorial dotada de fachada con pórtico rematado en frontón. La arquitectura de Palladio marcó el sendero de la inglesa del XVII y más tarde la neoclásica.

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