En el Renacimiento se desarrolla un pensamiento literario alentado por la invención y desarrollo de la imprenta, usando los tipos móviles y abaratando los costes de producción de los libros mediante la letra impresa, imprenta, que precipitaría la invención de la perspectiva cónica que es la única que en geometría descriptiva incluye el punto de vista del espectador en la representación.


"El periódico fue simplemente el primero de una veloz sucesión de nuevos canales de información que desafiaron el equilibrio cultural."[2]



"(...) por su capacidad de fijar el movimiento, y de ahí cuestionar el tema anecdótico, la fotografía proponía nuevas direcciones de investigación, aboliendo el relato en favor del deslumbramiento del instante. Las experiencias de Muybridge, al tiempo que anunciaban el cine, arte del relato por excelencia, reconducía la imagen a la fulguración. La instantánea sucedía a la anécdota, lo que aceleró, tan sólo veinte años más tarde la aparición del cómic que desarrolla el relato sobre varias imágenes (...)."[5]
La alternativa del dibujo de prensa es, ya no como anteriormente era, la representación de los hechos acaecidos con ánimo de suplantar las referencias a lo real que éstos anteriormente llevaban consigo, sino la estilización de aquello que representaban, recalcando de así su propia naturaleza gráfica. De esta forma, se irá consolidando una nueva forma de representación, que con el tiempo conoceremos con el nombre de historieta.
Comienza siendo un chiste gráfico para posteriormente, pasar a desarrollar toda una serie de mecanismos narrativos que la constituyen de una forma similar a como la conocemos en la actualidad. Eran las prostrimerías del siglo pasado y varios periódicos norteamericanos publican suplementos dominicales con personajes humorísticos, destinados al divertimento de los lectores. Entre éstos innumerables personajes, se desarrollará The Yellow Kid,personaje orejudo vestido con un camisón amarillo y obra del norteamericano Outcault, que es reconocido como precursor en los usos de determinadas características invariables del medio. Más concretamente, nos estamos refiriendo a características narrativas del medio. Ciertos "tics" que se repetían en éstos precursores, serán incluidos dentro del muestrario de soluciones ofrecidas en la representación del medio en sus orígenes. Aunque debemos decir que una parte de los historiadores de cómic, creen que se debe hacer menos caso a la industria y más a que en los periódicos ingleses hacía casi un siglo que se publicaban secuencias humorísticas, algunas de las cuales ya llevaban bocadillos y repetían personajes.

Las técnicas de impresión tuvieron directa e indirectamente, una repercusión en el desarrollo de la historieta que se reflejó en nuevos métodos que son reflejo en su naturaleza narrativa. Es pues, la técnica en este sentido, creadora de faltas que el ingenio de aquellos que fueron aportando soluciones a problemas que se planteaban en su devenir, consolidaron bajo el nombre común de historieta.
Hay también, otros puntos de vista desde los cuales considerar el tema de los precursores de la historieta. Desde un plano sociológico, se puede hablar del público norteamericano de la época, los cuales eran esencialmente colonos emigrantes que no entendían bien el idioma. Así, el carácter visual era más importante que el de la inclusión de texto escrito. También sucedía ésto en el teatro en el que la primacía de lo visual relegaba a lo hablado a un segundo plano, siendo la gesticulación de los actores crucial para la comprensión del relato.[6] Así mismo, bástenos recordar para ilustrar el hecho de la importancia de lo visual sobre lo hablado, que en los comienzos del cine, éste carecía de palabra hablada.
Desde el punto de vista económico, se puede considerar a la historieta como anclada en una sociedad de la que debe recibir los medios materiales para su subsistencia, tanto técnicos como lucrativos.
[1] Citado en: Tomás Ferré, Facundo. Las imágenes en la sociedad contemporánea. Lección inaugural curso 1988-89. U.Politécnica-F.BB.AA. Valencia. 1989. El desarrollo que presentamos hasta el nacimiento de los modernos medios de masas, es muy similar al expuesto en la publicación citada. Además, con la aparición de la imprenta, cuyo precursor más cercano es el grabado, se editan numerosos panfletos que se dedicaban a denunciar los excesos del papado en Roma. Su relación con los periódicos modernos es bastante directa, para más datos ver: Chastel, André. El sacco de Roma, 1527. Espasa-Arte, nº2, Espasa Calpe, Madrid. 1986.
[6] Citado en: Company, Juan Miguel. El trazo de la letra en la imagen. Ed. Cátedra. Signo e Imagen, nº7. Madrid. 1988. Ver p. 21. En otro sitio, J.A.C. Browm, desde posiciones enraizadas en las teorías comunicacionales, la de la escuela de Frankfurt y la Tª funcionalista, hace una revisión (mediatizada por éstas teorías), en la que sostiene que las primeras historietas iban dirigidas a un público no muy dado a la lectura (colonos): "En América las primeras publicaciones de éste género iban dirigidas, por un lado, a las colonias de extranjeros residentes en el país y, por otro, a los individuos de habla inglesa cuya capacidad de lectura era inferior a lo normal. En ambos casos los dibujos estaban destinados a suplir el deficiente conocimiento del idioma." Browm, J.A.C. Técnicas de persuasión. El libro de bolsillo. Alianza Editorial. Nº628. 3ªreimp. Madrid. 1978. (1ªed.orig.1963).Cit.p.164.
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